
Puntos de Interés
Municipio
Tajuelo
Tajueco es un municipio de la comarca de Berlanga, ubicada al sur de la provincia de Soria.
La localidad se encuentra rodeada por extensos pinares que abrazan las abundantes fuentes que posee el municipio. Estas fuentes se nutren principlamente del manantial de “El Molinillo”, que abastece de agua al pueblo.
Parte de las Riberas del Río Duero y afluentes, pertenecientes a la Red Natura 2000, ocupan su territorio. En este sentido, la vegetación de la zona está caracterizada por sabinas, jabinos (una variedad enana del enebro) y pinos, destacando el pino resinero.
El edificio más importante de Tajueco es la iglesia parroquial de San Pedro. Del templo original románico queda únicamente una pequeña capilla. Antes de 1430 se construyó su cabecera gótica o capilla mayor, el resto de la iglesia pertenece al siglo XVIII, así como su retablo barroco.
Los recursos económicos de Tajueco provienen principalmente de la agricultura de cereal y girasol, la ganadería porcina y la explotación resinera.
El pueblo soriano ha sabido conservar a la perfección su tradición y su cultura, siendo su principal ejemplo la práctica alfarera de basto y vidriada, que aún se sigue realizando en la zona.
De igual forma, Tajueco puede presumir de haber conservado la esencia de sus festejos tradicionales. La noche del 1 de noviembre tiene lugar el Cántico de las Ánimas. Una tradición que se remonta doscientos o trescientos años en el tiempo. Los hombres del pueblo se dividen en dos grupos para cantar cuatro veces las mismas cuartetas, cantadas de forma alternativa por ambos grupos. De esta forma se va paseando por el pueblo hasta que se finalice el cuarto cántico.
El día del Corpus se bendice a los niños que han nacido en el último año. Para ello, se ponen sobre la tierra para ser tocados con los estandartes que llevan los jóvenes del pueblo.
Las fiestas de la población son San Antonio de Pádua, 13 de junio, y San Roque, el 26 de octubre. El día de San Roque es en realidad el 16 de agosto, pero en esta localidad se celebra a finales de octubre por ser la fecha en la que el pueblo se deshizo de una enfermedad que asoló a sus habitantes. En la mañana del día de San Roque se produce el traspaso de “la reliquia”. Esta reliquia es una vara con una representación del propio San Roque y su traspaso consiste en una reunión de los hombres del pueblo en el que rezan por los fallecidos durante el año anterior y pasa por orden cronológico a los más mayores del pueblo.