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Municipio
Baniel
Baniel es un paraje de Viana de Duero, comarca de Arcos de Jalón.
El lugar durante la Edad Media perteneció a la Comunidad de Villa y Tierra del Almazán, formando parte del Sexmo de La Sierra. Tras la caída del Antiguo Régimen se constituyó como un municipio constitucional conocido como Baniel, de la región de Castilla la Vieja. Ya en el siglo XIX el municipio pasó a formar parte de Viana de Duero.
El pueblo se compone de tan solo ocho viviendas, todas orientadas al sur con el fin de aprovechar al máximo la energía solar. Entre sus ocho viviendas se levanta la Iglesia de San Esteban protomártir, de arte gótico con una esbelta torre.
En este municipio las fuentes principales de ingresos provenían de la agricultura, principalmente de trigo, cebada y, en menor medida, patata, y de la ganadería de ovejas, cabras y vacas.
La cercana localidad de Almazán actuaba como capital comarcal y era allí donde iban los vecinos de Baniel a hacer sus compras cuando no venían los vendedores ambulantes al pueblo.
Poco a poco la gente fue emigrando, principalmente a Almazán, en busca de una mayor estabilidad económica y una mejor calidad de vida que no podía proporcionar la pequeña Baniel. De esta forma, en 1975 quedó despoblado.
Las fiestas tradicionales se celebraban en junio, pero debido a la gran cantidad de tareas que había que realizar en el campo para esa fecha se decidió cambiarlas. Desde entontes, comenzaron a celebrar la Santísima Trinidad el último fin de semana de septiembre.
Estas fiestas duraban dos días y en ellas se realizaban las actividades típicas de la mayoría de los pueblos españoles: una procesión, comidas familiares y música de orquesta. La tradición del pueblo mandaba realizar una “gallofa”, en la que los músicos iban tocando por las casas del pueblo y los vecinos sacaban dulces acompañados de una copa de anís o moscatel.
En junio se celebraba una romería en la ermita de la Virgen de Velacha. Esta romería se conocía como la Concordia de los ocho pueblos y cada uno de estos pueblos, para llegar a la ermita, tenía que cruzar el Duero en barca mostrando su estandarte.