
Puntos de Interés
Infraestructura
Puente de Hierro del Santander - Mediterráneo
El paseo de San Prudencia cuenta con una gran concentración de monumentos que han sido testigos privilegiados del fluir del río Duero a su paso por Soria. Las estatuas más contemporáneas, ubicadas en la ribera del río, contrastan con los edificios más antiguos que se remontan hasta la Edad Media, como el Monasterio de San Juan de Duero, pero también más modernos, como el Lavadero de Lanas o el Molino de Enmedio. No podía faltar, en este “paseo por el tiempo”, un representante algo tardío de la Revolución Industrial: el singular Puente de Hierro de Soria.
El Puente de Hierro se concibió con la idea de salvar la barrera natural que supone el río Duero para el ferrocarril que lo cruzaría. Fue construido en 1929, englobado dentro del proyecto inacabado de la línea Santander-Mediterráneo, el cual pretendía unir la capital cántabra con Valencia. Un periodo de crisis económica y, posteriormente la Guerra Civil, darían al traste con el plan establecido que, pese a la intención de recuperarlo tras la guerra, se quedaría con un trazado final de 367 km distribuidos desde Merindad de Valdeporres (Burgos) hasta Calatayud (Zaragoza).
Con 360 t de hierro dispuestos en sus 70 m de longitud y 10 m de altura, y el empleo de más de 30.000 roblones (pieza similar a un tornillo, pero sin rosca, que se usa para ejecutar las uniones entre piezas metálicas), el Puente de Hierro estaba listo para soportar los ferrocarriles de la época. Tras su primera prueba en agosto de 1929, varias verificaciones de peso se sucederían en los siguientes meses hasta que, el 21 de octubre del mismo año, se inauguraría la línea Soria-Calatayud con los primeros pasajeros. 14 años después, una nueva línea conectaría Soria con Castejón (Navarra) a través del Puente de Hierro. Durante algo más de medio siglo, miles de usuarios recorrieron las tierras aledañas al Sistema Ibérico hasta que, en 1985, la línea se cerró al tráfico de pasajeros, aunque siguió utilizándose para el transporte de mercancías 10 años más, cuando el gobierno autorizó en 1995 el levantamiento de la vía.
A partir de ese momento, el Puente de Hierro de Soria quedaría en desuso y abandonado a su suerte. No obstante, en 2010, gracias al Plan de Dinamización Turística llevada a cabo por el ayuntamiento de la ciudad, la octogenaria estructura acogería una serie de reformas y la instalación de un sistema de iluminación mediante tecnología led con tonalidades en azul y en blanco frío, resaltando el conjunto de la estructura metálica y devolviendo al monumento su protagonismo en el río Duero.