
Puntos de Interés
Vegetación
Reserva Natural de las Cañas
La Reserva Natural de las Cañas es el segundo humedal más importante de Navarra. Se ubica en el término navarro de Viana muy próximo a Logroño, la capital riojana.
Su historia comienza cuando un conocido vecino de Viana, Pedro Sáez de Viguera, construyó en 1562 una balsa para riego. Con el paso del tiempo la balsa pasó a ser de titularidad pública y sufrió dos grandes modificaciones: la construcción a finales del siglo XIX del embalse “Pantano Viejo” y a mediados del siglo XX la del “Pantano Nuevo”. Los embalses estaban divididos por un dique central, que se conserva en la actualidad al igual que su función de abastecimiento agrícola.
Su morfología es irregular con 100 ha de extensión, de las cuales el 80% conforman la laguna, con una profundidad media de 3 m y una máxima de 6 m. Los aportes a la masa de agua proceden del arroyo el Longar, de las precipitaciones y del flujo hídrico subterráneo del acuífero aluvial del Ebro. Desde el punto de vista administrativo, en 1987 fue declarada mediante ley foral como Reserva Natural. En 1990 se incluyó en la red de Zonas de Especial Protección para Aves (ZEPA) y en 1996 pasó a formar parte del listado de humedales de importancia internacional del Convenio RAMSAR. Finalmente, fue declarada, en 1999, lugar de Importancia comunitaria de la Red Natura 2000.
Entre los elementos vegetativos que se desarrollan en el humedal, encontramos especies como el Potamogeton pectinatus en el interior de la masa de agua. Mientras que, en la superficie que rodeada a la laguna, se desarrollan especies de vegetación palustre como juncos o carrizos, así como, tarays y otros arbustos que le confieren al embalse aspecto de laguna natural.
De las aves que habitan de forma permanente la reserva destacan las especies de garzas, como la Garza Real (Ardea cinerea) o la Imperial (Ardea purpurea) y el Avetoro (Botaurus stellaris), que se encuentra en estado crítico de conservación. Durante los meses más fríos se pueden divisar fochas (Fulica atra), cercetas (Anas crecca), avefrías (Vanellus vanellus) o aguiluchos aguileros (Circus aeruginosus). También son curiosas de observar las aves que emplean la laguna como punto de descanso en las migraciones y/o para la cría, como el chorlitejo chico (Charadrius dubius) o el pato colorado (Netta rufina). Además de aves también habitan el humedal especies de anfibios como la Ranita de San Antonio (Hyla arbórea) o el sapo corredor (Bufo calamita); reptiles como el galápago leproso (Mauremys leprosa) o la culebra viperina (Natrix maura) y mamíferos como nutrias (Lutra lutra) o visones europeos (Mustela lutreola).
Para disfrutar del humedal y de las especies que lo habitan se puede pasear por los 4,5 km de sendero que rodean el humedal o se puede subir al observatorio de aves de “El Bordón”, el cual está equipado con puntos informativos y dispositivos para la visualización y observación de aves.