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Cultura
Ermita de San Vicente
La ermita de San Vicente se encuentra en la colina o cerro de San Vicente al sur de la localidad de Elciego en la comarca de La Rioja Alavesa en Alava (País Vasco).
Según la tradición popular el núcleo de población original de Elciego se encontraba en los alrededores de la ermita de San Vicente, dado que la colina suponía un lugar estratégico sobre el valle del Ebro. Esta hipótesis se confirmó con el hallazgo de restos de enterramientos que datan del siglo IX. Sin embargo, a partir del siglo XI este asentamiento empezó a perder relevancia ya que la población se desplaza hacia el norte, en concreto, a la colina donde actualmente se ubica la población de Elciego, por lo que la ermita de San Vicente pasa a ser un edificio anexo a la recién creada parroquia de San Andrés.
La ermita es un edificio sencillo y austero de una sola planta cuadrada, construida en alrededor del siglo XII y mejorada en diversas ocasiones. Destacando las reformas de comienzos del siglo XVII, ya que las autoridades eclesiásticas querían mantener el edificio y con él los beneficios económicos que suponía. A finales del siglo XVIII se volvió a reformar pues esta fue empleada durante las Guerras Carlistas como cuartel y punto de vigilancia del valle, en esta reforma se incorporaron el altar y una pequeña vidriera. La última reforma se llevó a cabo a finales del siglo XX, fue entonces cuando se encontraron los restos alto medievales.
En los alrededores de la ermita se ha construido un jardín mediterráneo diseñado en honor al botánico Xavier de Arízaga natural de Elciego, quien durante muchos años fue el boticario y farmacéutico de la villa. Su trabajo como botánico fue clave para la caracterización de los ecosistemas que componen la comarca bioclimática, así como el mejor conocimiento de la vegetación autóctona gracias a sus detalladas descripciones, poniendo en valor y documentando por primera vez los ejemplares de la comarca.
La localidad de Elciego celebra San Vicente el último sábado de agosto. En estas fiestas los vecinos, organizados por cofradías, convidan en los alrededores de la ermita a actividades cultures, danzas y comidas populares o chocolatadas entre otras, poniendo en valor los valores tradicionales y culturales de la localidad y la comarca.