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Culture
Santuario de Nuestra Señora del Puerto
A las afueras de la ciudad de Plasencia, a unos 5 km aproximadamente, se encuentra el Santuario de Nuestra Señora del Puerto.
Este complejo religioso de levanta en la dehesa de Valcorchero, en el camino que antiguamente unía la ciudad de Plasencia con la vía romana Vía de la Plata, en un bonito enclave que destaca por los alcornoques y canchales que rodean el edificio.
Aunque el edificio que puede contemplarse actualmente data del siglo XVIII, las obras de esta construcción comenzaron en el siglo XV, concretamente en 1644.
Aquí reside la patrona de Plasencia, en un santuario que ofrece al visitante una impresionante panorámica de todo el Valle del Jerte y la propia ciudad. Según la creencia popular, la Virgen se apareció tres veces sobre un cancho a un pastor (este cancho era conocido como el Cancho de las tres cruces). Avisados por éste, vecinos y autoridades de la localidad acudieron hasta este lugar y encontraron la imagen de la Virgen. Hicieron varios intentos por trasladar la imagen a la ciudad, pero fue imposible, por eso decidieron levantar un santuario en aquel lugar. Sin embargo, los materiales que hasta allí trasladaban desaparecían y volvían a aparecer en el puerto de montaña cercano. Esto explica el enclave actual en el que se encuentra la ermita de la Virgen del Puerto y por qué se conoce cariñosamente a la Virgen como La Canchalera.
En cuanto a las características arquitectónicas de esta construcción religiosa cabe destacar la parte de la fachada principal, en la que sobresale un poderoso frontón en cuyo centro de haya un óculo flanqueado por dos escudos: el de Plasencia y el de los Marqueses de Mirabel.
También en el exterior aparece una especie de muralla de piedra con un paseo, que rodea toda la ermita, hecho en cantería. Desde este punto es posible contemplar unos paisajes de gran belleza, donde la población de Plasencia aparece rodeada por la dehesa y algo más lejos aparece el Valle del Jerte.
Volviendo al edificio, al acceder entre sus muros llama la atención un zócalo realizado por el ceramista Juan de Luna, hecho con azulejos talaveranos, en el que aparecen representadas diversas escenas religiosas, entre ellas la leyenda del cancho de las tres cruces. Otro de los tesoros del complejo es el retablo clásico que se ubica en el altar mayor flanqueado por tres columnas a cada lado. En el centro está colocada la imagen de madera policromada de la Virgen del Puerto amamantando al niño, claro ejemplo de las conocidas “Vírgenes de la Leche”.
El siguiente domingo a la Pascua tiene lugar en este enclave la Romería de la Virgen del Puerto. Los romeros acuden hasta aquí con el objetivo de pasar el día y comer todos juntos para después, cuando cae la tarde, sacar a la Virgen en procesión.