
Puntos de Interés
Hydrography
Embalse de Orellana
El embalse de Orellana, construido entre 1961 y 1963, es el más grande de cuantos se construyeron en el tramo medio del Guadiana durante la implantación del Plan Badajoz.
Aunque su uso principal era el de acumular agua para los regadíos y una pequeña central hidroeléctrica, esta masa de agua se ha convertido en un entorno natural de relevancia en la provincia. Junto a la sierra de Pela, se ha catalogado como Zona de Interés Regional, Zona de Especial Protección de Aves y Zona Especial de Conservación.
En muchos sitios es posible observar especies como: cigüeña negra (Ciconia nigra), cigüeña común (Ciconia ciconia), aguilucho cenizo (Circus pygargus), cernícalo primilla (Falco naumanni), avutarda (Otis tarda), sisón (Tetrax tetrax), alcaraván (Burhinus oedicnemus), ganga ortega (Pterocles orientalis), canastera (Glareola pratincola) y carraca (Coracias garrulus). Otras especies de gran interés son el lagarto ocelado (Lacerta lepida), el lirón careto (Eliomys quercinus) y el sapo partero común (Alytes obstetricans).
Incluido enteramente dentro del espacio protegido, el embalse de Orellana es una de las dos zonas húmedas (junto con la Albuera) de Extremadura que pertenecen a lista de humedales de importancia internacional establecidos en el Convenio de Ramsar. Es, además, el más grande de los situados en el tramo medio del río Guadiana; su superficie es de 5.084 ha, estando regulado más arriba por los de García de Sola y Cijara.
Además de los valores naturales, este embalse destaca por sus usos turísticos y deportivos, contando con una playa catalogada con Bandera Azul en la localidad de Orellana la Vieja.