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Rerserva de Caza de Cijara
La Reserva Regional de Caza de Cijara, es un tesoro natural ubicado al noreste de la provincia de Badajoz, (Extremadura). En origen eran tierras explotadas por los vecinos de los municipios que componen la reserva: Fuenlabrada de los Montes, Villarta de los Montes, Helechosa de los Montes y Herrera del Duque. Se declaró Reserva Nacional para la protección de especies de caza en 1966. La reserva se extiende en su mayoría por montes públicos y forma parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Extremadura.
Antes de convertirse en Reserva, el espacio albergaba actividades agrícolas y ganaderas, con predominio de la ganadería caprina. Estas prácticas humanas, junto con la presión ganadera, llevaron a la degradación de algunas zonas, mientras que otras mantenían bosques de encinas y alcornoques, proporcionando un hábitat adecuado para especies como el lince o el águila imperial. La construcción de la presa de Cíjara en 1956 fue un hito en la historia de la región, transformando el paisaje y la vida de los habitantes locales.
La reserva presenta un clima mediterráneo con influencias continentales, caracterizado por veranos calurosos e inviernos suaves. Su geología incluye formaciones montañosas y valles, con una diversidad de paisajes que ofrecen hábitats variados para la flora y la fauna. Permitiendo que en la Reserva habiten una gran diversidad de especies vegetales siendo el paisaje más destacado el formado por bosques mediterráneos en los que se desarrollan encinas y alcornoques, aunque también predominan los bosques de coníferas y las dehesas. Cabe destacar que este paisaje ha sido transformado en ciertas áreas por la intervención humana, con repoblaciones forestales de especies alóctonas como pinos y eucaliptos.
La Reserva alberga una amplia variedad de especies animales, tanto de caza mayor como menor. Entre las especies de caza mayor se encuentran el ciervo, el gamo, el corzo, el muflón y el jabalí. Además, hay una rica diversidad de aves rapaces y otras especies protegidas, como meloncillos, gatos monteses, tejones, nutrias, águilas perdiceras y buitres negros.
A pesar de los elevados valores ambientales de la reserva, las promesas de desarrollo económico no se cumplieron completamente, y la gestión de la Reserva ha generado controversia entre vecinos y autoridades. En la actualidad no solo posee un importante valor ambiental, sino también cultural, dada su historia y relación con los vecinos de la comarca que reflejan la interacción entre el ser humano y el entorno a lo largo del tiempo. A día de hoy hay un llamado creciente al aprovechamiento sostenible los recursos naturales de la zona, promoviendo el turismo como una alternativa para combatir la despoblación. La Reserva de Cijara, ofrece actividades sostenibles, como senderismo, avistamiento de aves, observatorios de la berrea y astronómicos, rutas micológicas y pesca deportiva, que pueden contribuir al desarrollo económico de la región.