
Puntos de Interés
Infrastructure
Túnel
El túnel formaba parte del antiguo ferrocarril de Marchena a Valchillón, una línea inaugurada a finales del siglo XIX para facilitar el transporte de mercancías y viajeros a través de la Campiña andaluza, conectando explotaciones agrícolas y núcleos de población con la red ferroviaria general. Esta infraestructura desempeñó un papel clave en la articulación económica del territorio hasta su clausura definitiva en 1971, momento en el que el ferrocarril dejó de funcionar debido a la competencia del transporte por carretera y a su baja rentabilidad.
Desde el punto de vista arquitectónico, el túnel presenta una bóveda de medio punto ejecutada en fábrica de piedra y mampostería, con paramentos laterales bien definidos que se conservan en buen estado. Las bocas del túnel están reforzadas por muros de contención de piedra, visibles en ambos accesos, que encauzan el camino y garantizan la estabilidad del conjunto frente al terreno circundante. El firme actual, de tierra compactada y grava mantiene la rasante original del ferrocarril y facilita el tránsito de caminantes y ciclistas.
Durante la adecuación del antiguo trazado como Camino Natural, el túnel fue dotado de iluminación artificial para facilitar el paso, pero se recomienda el uso de linterna o luz frontal, especialmente para ciclistas y durante las horas de menor luminosidad.
En su función original, el túnel permitía mantener un trazado ferroviario continuo y con pendientes suaves, evitando rodeos innecesarios y superando pequeñas elevaciones del terreno propias del relieve campiñés. Hoy, esta solución técnica se transforma en un elemento de interés patrimonial que permite comprender la ingeniería ferroviaria aplicada a un entorno rural.