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Culture
Palacio de Saldañuela
Uno de los edificios más refinados y bellos de la provincia de Burgos es el Palacio de Saldañuela. Se trata de uno de los más destacados exponentes de la arquitectura renacentista. Su construcción data de 1562, tras adquirir Isabel Osorio, amante de Felipe II, el señorío de Saldaña, Sarravín, Olmos Albos y Cojóbar.
La parte más antigua de esta construcción es una torre del siglo XIV que sirvió de base para levantar posteriormente la casa-palacio, obra dirigida por Juan de Vallejo, en la que se utilizó piedra caliza y que fue lujosamente amueblada siguiendo el gusto italiano de la época. En este sentido se colocaron abundantes tapices y pinturas.
El palacio se organizaba entorno a un patio principal. En este existían tres lados porticados con arcos escarzanos y un cuarto lado en el que se construyó la Fuente de las Gracias, recogida en una hornacina decorada con dos Hermes. La copa, aparece sostenida por un atlante, recoge el agua que mana de tres figuras femeninas, representación mitológica de las Gracias.
Destacan en toda la construcción arcos, columnas y capiteles. Consta de una gran escalera de cuatro tramos que une ambas plantas y que se cree que fue construida posteriormente al resto del palacio, ya que destila un estilo más sobrio sin elementos decorativos.
La decadencia de este palacio comenzó tras un incendio sufrido en el año 1788, que dejó el edificio parcialmente en ruinas. Su reconstrucción no comenzaría hasta entrado el siglo XX, cuando fue adquirido por la Caja de Burgos. Entonces se completó la construcción, adosándosele un nuevo cuerpo, aunque éste no afectaba al edificio original principal. Actualmente su aspecto se corresponde con otra remodelación realizada en los años 90 del siglo pasado por Pablo Puente.
El edificio fue utilizado durante varios años como Escuela de Capacitación Agraria, aunque actualmente es propiedad de la Fundación Caja de Burgos. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931 y hoy día acoge la colección de pintura de Caja Burgos, entre las que destaca el retablo manierista de pintura de Juan de Villoldo que se conserva en la capilla del palacio.